
SKEPP TILL INDIA LAND. SUECIA. 1947. [7/10].
Mismo productor y mismo actor principal que en LLUEVE SOBRE NUESTRO AMOR, decir teatral no es infravalorar al producto sino encuadrarlo en una filmografía prácticamente teatral. Pero sí claramente obra menor con vocación de obra menor.
El principio me sorprendió por la eficacia narrativa. El suceder de los acontecimientos prepara meticulosamente el encuentro entre los dos protagonistas: él encuentra a una chica parecida antes del reencuentro, él vive obsesionado, ya sabemos como es físicamente ella, una puerta entornada separa una bronca y cuando se abre sólo le vemos a él mirándola...suspense brutal.
Después flashback para saber el por qué de todo esto y comienza la historia. Él, chico jorobado -aunque no lo parece- acomplejado y ninguneado por un padre que le odia. Ella, la chica fácil al que el padre del anterior, capitán del barco donde vive él, convence para irse a la india. Pero en un intercambio de dignidades perdidas ellos se enamoran. Ésto ocurre en una preciosa escena en unas escaleras a lo COMO EN UN ESPEJO de un molino a lo SONRISAS DE UNA NOCHE DE VERANO en una isla a lo UN VERANO CON MÓNICA. Dignidad que contrasta con la perdida por la mujer del capitán (que acepta la práctica bigamia) dispuesta a cuidarle cuando se vuelva ciego. Se desata la tormenta. Termina el flashback. Empieza el futuro.
Como curiosidades, destacar la que yo creo puede ser una aparición del propio BERGMAN con gorra junto al guiñol "KASPER TEATRER"; también el hecho de que haya otra pelea en esta película como sucediera en las dos anteriores. Y en lo estrictamente técnico, gozar del juego de luces y sombras que también vuelve a utilizar el director, también como en las dos anteriores.
BERGMAN progresa adecuadamente. Pero a la corrección técnica y a los conflictos humanos todavía les falta la sublimación del genio que se avista.
"Pero en un intercambio de dignidades perdidas ellos se enamoran."
ResponderEliminarGenial!
Felicitaciones por el blog. Concuerdo con lo dicho sobre la película. Sin embargo he de decir que los temas que este joven Bergman viene tratando (me propongo ver su filmografía... Y de las primeras van "Tortura", "Crisis" y "Llueve Sobre Nuestro Amor"), así como la forma en que lo hace... A mi me llaman la atención. ¿Acaso en aquella época el cine se metía con problemas así? Y con ese aire crítico, muy razonable, tal vez muy propio de un joven inteligente (y, tratando de dejar de lado que el joven en cuestión sería un genio, cambiaría la historia del cine y bla bla bla...). Digo, venimos viendo la injusticia social ("Llueve..."), el sadismo (autiobgraficamente vivido), las relaciones amorosas arriesgadas (y confiadas también) hechas entre algún flaco ninguneado y una chica escapista (o flaco escapista y chica ninguneada... aunque siempre bonita...). La crítica a la familia, a las instituciones y los infiernos internos que; si bien no bien tratados (aún) forman parte de las películas del sueco éste ya desde el principio. Pienso en "El Diablo en el Cuerpo" y en alguna otra película que no debe andar demasiado lejos de la época (¿esa en que Marlon Brando rasga sus vestiduras?...) Pero ¿Eran temas tan habituales?
Hace poco vi "Let the right one in" (o como se llame) y... yo que sé... las infancias, juventudes y adulteces que son tratados por los suecos... (que, además, tienen una situación bastante más estable y mejor que la de muchos en el mundo...) ¡tan medio heavys!
Bueno... me quedo con la duda (y con la cháchara y el cuasi-monólogo intempestivo). ¿Será que la época? ¿Será que los suecos? ¿Será que hoy los temas son los mismos tratados de diferentes formas? (no digo que no se traten, pero para lo que es hoy día... descartaría dicha opción exceptuando excepciones). O sería que Bergman, el man... ya se hacía ver (g)?
El pie ha dejado su huella.
Saludos!